La revolucionaria Dieta de la Zona
La revolucionaria Dieta de la Zona debe su nombre a que pretende mantener la insulina en una zona estable (estar en la zona), de tal manera que ni baje nuestro nivel de glucosa provocándonos cansancio, ni que ésta suba haciendo que se dispare la hormona para convertir esos excedentes de carbohidratos en grasas.
La Dieta de la Zona fue desarrollada por el Dr. Barry Sears a principio de la década de los noventa para tratar cardiopatías y diabetes. En 1995 publicó su primer libro, “Dieta para estar en la Zona”. Pronto comenzaron a seguir la Dieta de la Zona artistas de Hollywood como Madonna, Jennifer Aniston, Brad Pitt o Cindy Crawford, lo que hizo que se popularizara extraordinariamente.
Desde esta página, que somos muy críticos con las dietas milagro, no vemos especial peligro en seguir la Dieta de la Zona, sobre todo porque recomienda hacerla bajo vigilancia médica. Es una dieta equilibrada, muy relacionada con la Dieta Mediterránea, de la que elimina sus pocas aportaciones de carne roja, grasas animales y azúcares refinados. Tiene sólo algo más de quince años de vida, por lo que no sabemos sus efectos secundarios. Algunos sugieren que la total eliminación de ciertos productos que han estado durante milenios asociados a la alimentación humana pueden tienen efectos a largo plazo, como el desarrollo de algún tipo de carcinoma. Pero todo esto es pura especulación. Yo, por si acaso y en ocasiones especiales, no desprecio un buen jamón ibérico, un pincho de morcilla, un cocido madrileño, una paella o un buen helado. Las prohibiciones absolutas me incomodan y me asustan. Por lo demás, soy mesurado. Precisamente he conocido a gente que, tras la ansiedad que les provocaban los “frutos prohibidos”, han abandonado la Dieta de la Zona (y muchas otras) y se han lanzado a excesos incontrolados. Eso no ocurre con la Dieta Mediterránea. Te mantiene psicológicamente satisfecho. En una fiesta, no desprecias manjares exquisitos, aunque no los compres para consumo habitual, no das la imagen de maniático (que normalmente sufren rechazo social y desconfianza laboral) y nadie tiene por qué relacionar tu buena forma y tu buen cuerpo con una vida penosa. Eso sí, lo que como de más, procuro quemarlo.
La Dieta de la Zona recomienda realizar cinco comidas al día, tres más fuertes (desayuno, almuerzo y cena) y dos más ligeras (a media mañana y a la hora de la merienda). Aconseja no dejar pasar más de cuatro horas sin comer, a fin de que no se eleve la tasa de insulina y se alteren el nivel de azúcar en sangre.
Y un menú tipo de la Dieta de la Zona sería:
Desayuno
Ejemplo a)Pan integral tostado o crudo con proteínas (pavo o pechuga de pollo a la plancha, o claras de huevo y café o té rojo o verde(no muy cargados) solos o con leche descremada.
Ejemplo b)Dos yogures desnatados, con muesli (no azucarado) y café o té.
Media mañana/merienda
a) Una pieza de fruta (pera, manzana) y cinco almendras o avellanas.
b) Un postre de soja y frutos secos.
Comida/cena
Una combinación de proteína (pechuga pollo 120 grs; ó 120 pechuga pavo, ó hamburguesa pollo-pavo; ó atún 140 grs; ó salmón 180 grs, ó merluza 180 grs).Con un hidrato de carbono: col, coliflor, brécol, judías verdes, tomate, lechuga y cualquier fruta.
Una de las cosas que echamos de menos en la Dieta de la Zona es que no enfatiza el ejercicio físico y la actividad constante, como la Dieta Mediteránea.
